lenguaje tardío

Retraso lenguaje

“Retraso lenguaje”

El retraso para comenzar a usar el lenguaje es una de las causas de consulta más comunes a Neuropsicólogas Infantiles por parte de los  padres y  madres de (as) niños(as) pequeños(as).La prevención y el tratamiento de los trastornos del lenguaje es una alta prioridad para los Neuropsicólogos (as) Infantiles.

En este artículo, se reúnen los conocimientos actuales sobre la evaluación del lenguaje de los(as) niños(as) pequeños(as), particularmente en el rango de 24 a 30 meses (para los cuales se tiene más información), con el fin de identificar tempranamente el retraso y/o el riesgo del lenguaje o una discapacidad permanente. El objetivo de este proceso de selección es orientar las decisiones relativas a la necesidad de una evaluación y tratamiento adicionales, a fin de evitar el desarrollo de problemas más importantes en el futuro.

En la identificación temprana del retraso del lenguaje se deben resolver dos problemas fundamentales. El primero es el problema de la obtención de información válida para los(as) niños(as) en una edad compleja, especialmente aquellos(as) niños(as) con habilidades limitadas de comunicación que son el foco principal. Además, la técnica de evaluación debe ser rentable respecto al tiempo profesional, y aplicable a los(as) niños(as) en una amplia gama de clases sociales y antecedentes lingüísticos, incluido el bilingüismo.

El segundo problema es el de la interpretación. En muchos(as) niños(as) cuyo lenguaje ya está atrasado a los 24 o 30 meses, se pondrán al día en los próximos años y no se garantiza que fue por intervención. El desafío es identificar y utilizar otra información relevante para mejorar las decisiones individuales sobre los(as) niños(as).

La solución al primer problema anterior ha sido la reactivación de una técnica antigua, un tanto despreciada: el informe de padres/madres. Los padres y las madres tienen mucha más experiencia con sus hijos(as) que con los(as) profesionales, como también es más representativa de los intereses de sus hijos(as). Las listas de vocabulario y preguntas a los padres y las madres han demostrado ser medidas muy válidas para la valoración del desarrollo temprano del lenguaje.

El resolver el segundo problema ha requerido dos programas de investigación: en primer lugar, estudios de normalización a gran escala para proporcionar una base sobre el juicio del estatus de un(a) niño(a) (con retraso o no) y en segundo lugar, estudios longitudinales del resultado del retraso inicial, para identificar predictores de “recuperación espontánea” o retraso continuo.

Hay cinco preguntas que son centrales para la identificación temprana del retraso del lenguaje:

  1. ¿Cuál es un criterio válido para definir el retraso del lenguaje temprano?
  2. ¿Cuánta variabilidad en el resultado hay para el retraso temprano?
  3. ¿Qué otros factores se pueden agregar a la predicción del resultado, y cómo deben ser integrados?
  4. ¿Cómo afectan las diferencias relacionadas con la clase social, el género y la etnia en el proceso de identificación?
  5. ¿Cómo se debe modificar el proceso para que los(as) niños(as) adquieran dos o más idiomas?

Los(as) niños pequeños(as) que no han alcanzado las habilidades expresivas del lenguaje demostradas por la mayoría de los(as) niños(as) de la misma edad, se pueden identificar como de desarrollo lento del lenguaje expresivo (SELD por sus siglas en ingles). Entre los(as) niños(as) de habla inglesa, los estudios sugieren que el 90% de los(as) niños(as) de 24 meses tienen un vocabulario expresivo de al menos 40-50 palabras y alrededor del 85% son palabras combinadas. En base a estos hallazgos, se utilizan comúnmente dos criterios para identificar un desarrollo lento del lenguaje expresivo en niños de los 24 meses: 1) vocabulario expresivo limitado (menos de 40-50 palabras,  y/o 2) ninguna combinación de palabras.

Los(as) niños(as) con desarrollo lento del lenguaje expresivo (SELD) a la edad de 2 años tienen un riesgo de dos a cinco veces mayor de tener dificultades del lenguaje y que persistirá hasta  los últimos años de preescolar y primeros años de primaria. Aunque la mayoría de los(as) niños(as) de dos años con desarrollo lento del lenguaje expresivo tienen habilidades lingüísticas que están dentro del rango normal para cuando están en edad escolar los retrasos tempranos en el lenguaje expresivo no deben ser ignorados, dado el elevado riesgo de deterioro progresivo del lenguaje.

Los estudios longitudinales de niños(as) de dos años con desarrollo lento del lenguaje expresivo han examinado una variedad de variables potenciales predictores para las dificultades más persistentes. Las variables que regularmente más se encuentran para hacer alguna predicción, incluyen la preocupación de los padres y las madres acerca de posibles problemas con el desarrollo del habla/lenguaje o audición del(a) niño(a), los antecedentes familiares de dificultades del lenguaje o la dislexia (especialmente parientes de primer grado: padres/madres, hermanos(as)), los retrasos en el lenguaje receptivo, las infecciones frecuentes en el oído, las vocalizaciones limitadas y el juego simbólico retrasado. Aunque ninguno de ellos es un predictor muy preciso por sí mismo, la preocupación de los padres y las madres ha sido la que más consistentemente ha sido asociada con los trastornos del lenguaje. La combinación de predictores ha mejorado la precisión, pero la combinación óptima de predictores aún no se conoce.

Para los(as) niños(as) monolingües que hablan otros idiomas que no sean el inglés, hay adaptaciones ampliamente usados de los Inventarios del Desarrollo Comunicativo MacArthur-Bates (CDI por sus siglas en inglés) a en varios idiomas. Hay una consistencia considerable entre los idiomas en el desarrollo temprano del lenguaje expresivo de los(as) niños(as). Por ejemplo, alrededor del 85% de los(as) niños(as) hispanohablantes de 24 a 26 meses están combinando palabras y el 90% o más de 24 meses tienen un vocabulario expresivo de al menos 40 palabras.

El desarrollo del vocabulario expresivo de los(as) niños(as) bilingües es comparable a los(as) monolingües cuando se obtienen informes de los padres y las madres para ambos idiomas y se combinan utilizando cualquiera de los dos métodos propuestos. El “vocabulario total” en los(as) niños(as) bilingües (Lengua A + Lengua B) es comparable o supera el tamaño del vocabulario monolingüe de los(as) niños(as). El vocabulario conceptual total, en el cual las palabras con significados similares (por ejemplo, el inglés “cat” y el español “gato”) se cuentan una sola vez, es comparable al tamaño del vocabulario en niños(as) monolingües. Además, la edad de inicio del uso de las palabras combinadas es similar para los(as) niños(as) bilingües y monolingües.

Brechas de la investigación

La variación en los hallazgos entre los grupos sociales y las diferencias de género indican que las herramientas de reporte de los padres, las madres y/o los criterios para la identificación temprana pueden necesitar ajustes para diferentes poblaciones. La tasa de identificación del desarrollo lento del lenguaje expresivo utilizando las herramientas de reporte de los padres y las madres es mucho mayor para los(as) niños(as) provenientes de familias de escasos recursos socioeconómicos, cortando el rendimiento del 10% de los(as) niños(as) de la clase media identificando de dos a tres veces más a (as) niños(as) de escasos recursos. Aunque los(as) niños(as) de escasos recursos socio económicos tienen un riesgo algo mayor de sufrir trastornos del lenguaje, estas diferencias son importantes en la tasa de identificación, lo que plantea preocupaciones acerca de la sobre-identificación desarrollo lento del lenguaje expresivo entre los(as) niños(as) de escasos recursos.

Conclusiones

Los(as) niños(as) pequeños(as) con habilidades lingüísticas expresivas que están aproximadamente por debajo del percentil 10, están en un riesgo mucho más alto que sus pares con problemas lingüísticos persistentes, aunque hay una amplia gama de resultados y muchos(as) niños(as) con desarrollo lento del lenguaje expresivo a los dos años están en el rango promedio a los cuatro años. Una variedad de variables adicionales se asocia con retrasos persistentes, y la preocupación de los padres y las madres sobre posibles trastornos del habla y el lenguaje es un factor clave para predecir el riesgo de deterioro del lenguaje.

Implicaciones

Los(as) educadores(as) de la primera infancia, quienes proveen atención médica y otros(as) profesionales pueden identificar el riesgo de deterioro del lenguaje en niños(as) pequeños(as) sobre la base de la información reportada por los padres y las madres. Se recomienda la derivación inmediata a un(a) Neuropsicólogo (a) Infantil para niños(as) con un desarrollo lento del lenguaje expresivo si los padres y las madres les preocupa que el(a) niño(a) tenga problemas o cuando haya otros factores de riesgo. Por otro lado, si los padres y las madres no tienen preocupación por el desarrollo del lenguaje del(a) niño(a) y no hay factores de riesgo adicionales, se recomienda el seguimiento (“espera vigilante”) para los(as) niños(as) que no combinan palabras o tienen un pequeño vocabulario expresivo (menos de 40 palabras) a los 24 meses.

Fuente: Dale PS, Patterson JL. Identificación temprana del retraso en el lenguaje. En: Tremblay RE, Boivin M, Peters RDeV, eds. Rvachew S, ed. tema. Enciclopedia sobre el Desarrollo de la Primera Infancia [en línea]. http://www.enciclopedia-infantes.com/desarrollo-del-lenguaje-y-de-la-lectoescritura/segun-los-expertos/identificacion-temprana-del. Publicado: Noviembre 2009 (Inglés). 

 

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