lenguaje tardío

Retraso del habla

Retraso del habla Asturias

El retraso en el habla o lenguaje debe considerarse cuando tanto el aspecto cuantitativo como cualitativo de su uso del lenguaje se halle por debajo de la media respecto a otros/as niños/as de su edad. Es decir, cuando un/a niño/a continúa dependiendo de gestos para comunicarse cuando ya debería estar utilizando signos convencionales verbales; cuando aún usando palabras lo hace de una manera tan deformada en su articulación que es ininteligible su lenguaje y cuando sólo utiliza determinados elementos gramaticales tanto en el aspecto sintáctico como en el léxico y en el aspecto pragmático, demorándose en la adquisición de otros nuevos elementos lingüísticos. En casos más graves, la emisión de palabras es mínima.

Se clasifican según su etiología en:

    • Retraso del habla primario: El retraso primario del desarrollo del lenguaje está caracterizado principalmente por un retraso de la adquisición de las habilidades lingüísticas de acuerdo a la edad cronológica, la mayoría de los autores está de acuerdo en que este diagnóstico se hace por exclusión generalmente, es decir, es todo desarrollo enlentecido o retrasado que no pueda ser puesto en relación con un déficit sensorial, motor, cognitivo, ni con trastornos psicopatológicos ni con disfunciones cerebrales evidentes. Por lo que se le llama también Retraso específico del lenguaje, otros autores lo denominan Disfasia de desarrollo. Generalmente estos niños/as tienen una comprensión aceptable del lenguaje y el trastorno se evidencia fundamentalmente en el área expresiva y puede durar hasta los 2 ó 2 y medio años de edad en forma ligera, o hasta los 3 ó 3 y medio años de edad en las severas, pudiéndose resolver por lo general espontáneamente, pudiendo quedar algunas secuelas de tipo articulatorio o tartamudeo en los casos más prolongados o severos, de forma general, reiteramos, tiene buen pronóstico.

 

    • Retraso del habla secundario: El retraso secundario del desarrollo del lenguaje puede ser debido a diferentes causas, es el que tiene peor pronóstico. Hay dos rasgos que caracterizan esta opción, a saber, la demora importante en la aparición de las primeras palabras y la lentitud en la posterior organización lingüística en todos los niveles: pragmático, fonológico, sintáctico, léxico y semántico debido a falta de coordinación psicomotriz, desinterés oral, inhabilidad para captar las relaciones gramaticales, dificultades en la generalización de los significados, etc.

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