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Lateralidad y matemáticas

Lateralidad y matemáticas

La lateralidad es un recorrido neuro-senso-motriz que comprende la etapa prelateral de los 0 a los 4 años en la que el niño alcanza el dominio del cuerpo y la simetría en los órganos sensoria- les. También alcanza una buena coordinación automática contralateral y una función sensorial tri- dimensional (Paricio, Sánchez, Sánchez y Torices 2003).

A partir de respuestas halladas en los neonatos que reflejan preferencia por uno u otro lado de su cuerpo, la lateralidad también se ha relacionado con la condición genética. Esta preferencia se evidencia en el primer año de vida y tiende a desaparecer para reaparecer en el segundo año en el que progresivamente la definen. Se espera que quede definida sobre los ocho años y parece ser que el predominio tiende a consolidarse en el lado derecho. Sin embargo, sigue sin conocerse el origen genético de los zurdos, que representan una minoría en la población (10%). Indistintamente del hecho de ser diestro o zurdo, destaca la importancia de la homogeneidad para establecer la late- ralidad como un aspecto importante en el desarrollo cognitivo (Brotóns 2015).

En el tercer año de vida del niño, la lateralidad va a definirse a partir el nivel de la funcio- nalidad cortical, que se manifiesta con alternancia las dos manos en acciones que lo requieren; du- rante este tiempo el niño pasa por las etapas conocidas como prelaterales en las que consigue el dominio del cuerpo y garantiza una buena coordinación contalateral automática. En la edad de los 4 a los 7 años se automatiza y define la preferencia.

Este desarrollo se incluye en el esquema corporal que el niño va definiendo en la medida que vive su cuerpo y se identifica con éste, en que lo usa y lo representa, que va estructurándolo a lo largo de su vida, sobre todo en lo relacionado con la coordinación motriz. Por ello, los ejercicios que dan cuenta de la psicomotricidad incluyen los referentes al esquema corporal, la lateralidad, la organización espacial y temporal y la adquisición de conceptos a través de las acciones motrices (Rigal, 2006).

Hay varios tipos de lateralidad:

Diestro: se considera a quien usa preferentemente el lado derecho en mano, pie, ojo y oído. Para este caso el hemisferio que organiza la información entrante y organiza la respuesta motora es el izquierdo.

Zurdo: se llama a quien usa preferentemente la mano, pie, ojo y oído izquierdos. Para este caso el hemisferio que organiza la información entrante y organiza la respuesta motora es el derecho.

Zurdería contrariada: su lado izquierdo es el dominante pero utiliza la derecha (generalmente la mano) por influencias socio-culturales o por imitación de sus congéneres.

Ambidextrismo: cuando se usa con la misma eficacia los dos lados del cuerpo, este tipo no es muy frecuente y cuando se encuentra, generalmente se refiere a uso de la mano.

Lateralidad cruzada: se produce cuando los índices preferentes no se sitúan en el mismo lado del cuerpo. Por ejemplo, uso preferente de ojo y oído derecho pero mano y pie izquierdos, se consi- dera este tipo de lateralidad.; o cuando, al menos, uno de los índices difiere de los demás.

Desde el nacimiento el ser humano tiene capacidades matemáticas, pues su cerebro está equipado con el sentido cuantitativo (Sánchez 2005). El pensamiento aritmético está presente en los niños cuando actúan sobre los números estableciendo relaciones aunque tengan distinto significado, es el caso de expresiones como “ir después”, “uno más”, “siguiente”, que aunque no son propiamente aritméticos, sí refieren al campo de las matemáticas, por tener implícito el sentido numérico. Sin embargo, las formas de aproximación a la matemática evolucionan con la edad, en la medida que complejiza el conocimiento en las experiencias diarias (Ortiz, A. 2009).

En la etapa de infantil y primero de primaria el niño de 5 a 6 años, pone en marcha los procesos analíticos al percibir un objeto, esto se da porque su hemisferio izquierdo se activa y aparece la capacidad de contar unidades y luego aprende a operar hasta que construye el pensamiento matemático.

El establecimiento adecuado de la lateralidad durante el proceso de aprehensión de las matemáticas es fundamental para que los conocimientos se establezcan correctamente.

Fuente: Diana Clemencia García Peña. Relación entre razonamiento matemático y lateralidad en estudiantes de 11 y 12 años.

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