Epilepsia y rendimiento escolar

“Epilepsia y rendimiento escolar”

epilepsia y rendimiento escolar

Respecto a la relación entre epilepsia y rendimiento escolar, algunos estudios muestran que los niños epilépticos no tienen el mismo resultado académico que los grupos control normal evaluados. Las características mostradas por los niños epilépticos, que alcanzan a concurrir a una escuela normal, son: Indiferencia en la clase, Resultados inferiores a la media, Trastornos del comportamiento, Distractibilidad, Pobre concentración, Somnolencia, etc.

Las causas de estas alteraciones pueden radicar en el estado mórbido del cerebro propiamente dicho y/o en la medicación anticon vulsionante empleada.

Estado mórbido del cerebro propiamente dicho

Las epilepsias focales muestran, en general, un perfil cognitivo que depende del lóbulo cerebral, del área específica involucrada y del hemisferio comprometido.

Los estudios sobre la epilepsia focal sugieren que cuando la descarga eléctrica ocupa una parte del cerebro, éste no puede realizar sus funciones normales.

En general, se ha demostrado que las lesiones del lóbulo temporal del hemisferio dominante causan trastornos de la esfera verbal, entre ellos defectos de retención y aprendizaje en ese campo, mientras que lesiones del lóbulo temporal del hemisferio subdominante son capaces de provocar alteraciones perceptivas y visuoespaciales (problemas de lateralización, manejo de ejes cartesianos, reconocimiento del esquema corporal, disgrafia, discalculia, etc.). La presencia de un foco cortical frontal puede provocar un trastorno de la reacción de orientación, y así generar un trastorno de atención. La reacción de orientación se define como la acción total de prestar atención a estímulos importantes, y consiste en una variedad de cambios fisiológicos que aumentan la sensibilidad de los órganos de los sentidos y preparan el organismo para enfrentarse a la situación. Esta función cerebral encuentra en la cara dorsomedial bifrontal el sustrato anatómico primario.

Hace algunas décadas, Gastaut demostró que un tercio de los niños con epilepsia explorados mostraban trastornos en la percepción, que provocaban una dificultad considerable en el aprendizaje de la lectura y la escritura. Varios estudios posteriores demostraron que el grado de afectación de la lectura en los niños epilépticos dependía del tipo de epilepsia. Así, en las epilepsias generalizadas, la capacidad lectora no difiere en gran medida de la observada en el grupo control normal, mientras que en las epilepsias focales se obtienen niveles lectores inferiores a los del grupo control.

Las epilepsias generalizadas muestran un perfil cognitivo, que depende más de la frecuencia de descarga, de la duración de las crisis, de la edad de aparición de las crisis y de la velocidad de respuesta al tratamiento impartido. Cuanto más generalizada, sincrónica, bilateral y simétrica sea la descarga, más regulares y organizados sean los complejos punta-onda y mayor la duración del brote, más defectuosa será la atención.

También se ha demostrado que las crisis punta-onda generalizadas, tanto clínicas como subclínicas, podían alterar no sólo el registro de la información, sino también su almacenamiento y recuerdo, y que estos efectos dependían de la cuantía y complejidad de la información, así como de la rapidez con que se presentaban.

Es importante tener presente que el cerebro necesita de 20 a 30 ms para descodificar una vocal, y de unos 30 a 50 ms para descodificar una consonante. Ello quiere decir que, a pesar de no observarse crisis clínicas, la presencia de una salva o un paroxismo de punta-onda de menos de un segundo, afectará los mecanismos de procesamiento cerebrales (descodificación fonológica, monitorización mnésica, funciones ejecutivas, monitorizaciones posfuncionales), provocando un déficit en la producción cognitiva en curso.

Medicación anticonvulsionante empleada

La mayoría de los fármacos anticonvulsionantes afectan a una de las funciones cerebrales básicas de procesamiento involucrada en el aprendizaje, la atención.

Los barbitúricos fenobarbital y primidona afectan la atención, la focalización y las tareas intelectuales que requieren de un esfuerzo sostenido. También es frecuente observar en los niños medicados con barbitúricos un estado de excitación con irritabilidad, inestabilidad e incluso agresividad . El uso a largo plazo de la fenitoína se asoció con niveles bajos de la capacidad lectora y afectación de la memoria. Los efectos cognitivos de las fármacos antiepilépticos varían según el nivel plasmático de concentración.

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Fuente: Epilepsia y aprendizaje: enfoque neuropsicológico. M.C. Etchepareborda. REV NEUROL 1999; 28 (Supl 2): S 142-S 149

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