epilepsia

Epilepsia infantil

“Epilepsia en Asturias”

La incidencia de la epilepsia en Asturias en el ámbito infantil no es mayor que en el resto de España, se estima una incidencia anual de 62,6 casos por 100.000 (IC 95 %: 62,3-62,9), con una máxima incidencia en el primer año de vida (95,3/100.000) para luego ir disminuyendo gradualmente hasta la adolescencia (48,7/ 100.000). El 55 % de los pacientes presentan epilepsias focales, el 42,9 % generalizadas y el 2,1 % de localización indeterminada.

Una crisis epiléptica es una alteración brusca y transitoria causada por una actividad anormal de las neuronas que puede causar sensaciones, emociones y comportamientos extraños, espasmos musculares y pérdida del conocimiento. La epilepsia consiste en una predisposición a sufrir crisis epilépticas repetidas. Se dice que una persona tiene epilepsia cuando ha tenido dos o más crisis epilépticas. Existen dos tipos fundamentales de crisis epilépticas: las crisis generalizadas y las crisis parciales o focales. En las crisis generalizadas, la descarga epiléptica afecta al mismo tiempo a toda la superficie del cerebro, y en las crisis parciales o focales, la descarga epiléptica comienza en una parte del cerebro.

En los lactantes, el síndrome de West, las epilepsias asociadas a síndromes específicos y las epilepsias focales sintomáticas son los síndromes epilépticos más prevalentes. En los preescolares, las epilepsias focales sintomáticas o criptogénicas y el síndrome de Doose. En los escolares, las epilepsias focales benignas y criptogénicas y las ausencias. Y en los adolescentes, las epilepsias focales criptogénicas y benignas.

La incidencia anual de la epilepsia infantil en nuestro medio coincide con la descrita en los países occidentales, con una incidencia máxima en el primer año de vida que luego disminuye gradualmente hasta la adolescencia. Los datos publicados respecto a la frecuencia relativa de las epilepsias y síndromes epilépticos son muy discordantes, lo que advierte de la complejidad del diagnóstico sindrómico en la infancia y necesidad de aplicar criterios uniformes en orden a disponer datos epidemiológicos válidos y comparables.

En España, unos 50.000 menores presentan epilepsia farmacorresistente alrededor del 50% cumple los criterios para ser intervenidos quirúrgicamente. Ésto es, tienen un foco epiléptico bien delimitado y la probabilidad de generar un déficit mayor con la intervención quirúrgica es menor que el producido por la propia epilepsia.

Se sabe que hay una relación entre la edad de inicio de las primeras crisis y el daño cognitivo posterior. Si procediera llegar a la cirugía, cuanto antes se realice la intervención quirúrgica en el niño, mejor será la capacidad de recuperación de las posibles alteraciones cognitivas resultantes, gracias a la plasticidad cerebral.

Respecto a a la epilepsia en Asturias, en el Centro de Neuropsicología Infantil realizamos la evaluación de perfil neuropsicológico antes y después de la intervención para identificar potenciales áreas de neurorrehabilitación y/o funciones cognitivas mejoradas tras la intervención.

En términos generales, pues depende de la localización del foco epiléptico en el cerebro, se evalúan:

CI (verbal, manipulativo, total, velocidad de procesamiento), Atención (visual), Memoria (de trabajo, verbal, visual), Lenguaje (denominación, expresivo, comprensivo), Praxias (visuoperceptivas, visuoconstructivas), Funciones ejecutivas (fluencia, razonamiento, planificación y flexibilidad).

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