Evaluación del TDAH en Gijón
Evaluación del TDAH en Gijón: claves para un diagnóstico preciso
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en la infancia. Su diagnóstico requiere una evaluación exhaustiva y multidimensional, ya que los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad pueden solaparse con otras dificultades (ansiedad, problemas de aprendizaje, retrasos madurativos).
En nuestro centro de neuropsicología infantil en Gijón realizamos evaluaciones especializadas de TDAH, integrando la mirada clínica y académica para ofrecer respuestas claras a las familias y orientaciones útiles a los colegios.
¿Qué implica una evaluación de TDAH?
La evaluación del TDAH infantil no es un único test, sino un proceso clínico que combina:
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Entrevista clínica con la familia: antecedentes médicos, historia del desarrollo, contexto escolar.
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Cuestionarios y escalas estandarizadas para padres y profesores (ej. Conners, EDAH).
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Exploración neuropsicológica: pruebas de atención sostenida y selectiva, memoria de trabajo, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas.
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Valoración emocional y conductual: identificación de ansiedad, dificultades de regulación emocional o problemas de autoestima.
Criterios diagnósticos y diferenciación clínica
Según el DSM-5, el diagnóstico de TDAH requiere:
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Síntomas de inatención y/o hiperactividad-impulsividad presentes antes de los 12 años.
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Persistencia durante al menos 6 meses.
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Impacto en al menos dos contextos (casa, colegio, actividades sociales).
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Exclusión de otras causas (trastornos del aprendizaje, ansiedad, problemas de lenguaje).
La evaluación neuropsicológica es crucial para diferenciar el TDAH de otras dificultades que pueden producir conductas similares, como:
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Dislexia o problemas de comprensión lectora (el niño “desconecta” porque no entiende el texto).
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Trastorno de ansiedad infantil (dificultad para concentrarse debido a preocupaciones).
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Retrasos madurativos (atención más breve, pero dentro de la variabilidad evolutiva).
Ejemplos prácticos
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Niño de 8 años con inatención: estudia varias horas pero suspende porque olvida leer enunciados completos. La evaluación revela fallos en atención sostenida y memoria de trabajo.
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Niña con “hiperactividad” en clase: no se sienta quieta, pero en casa juega horas dibujando sin moverse. La evaluación descarta TDAH y señala ansiedad escolar.
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Niño impulsivo: interrumpe constantemente. El análisis muestra déficits en inhibición conductual (funciones ejecutivas).
Estos ejemplos ilustran por qué la evaluación profesional en Gijón es esencial antes de iniciar cualquier tratamiento.
¿Qué aporta el informe neuropsicológico?
Al finalizar la evaluación, las familias reciben un informe con:
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Perfil cognitivo y atencional detallado.
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Diagnóstico (TDAH u otra condición).
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Recomendaciones específicas para el colegio.
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Estrategias de autorregulación y apoyo en casa.
Conclusión
La evaluación del TDAH en Gijón requiere un enfoque riguroso, que combine pruebas clínicas y neuropsicológicas con la observación de los distintos contextos del niño. Solo así se logra un diagnóstico fiable y un plan de intervención eficaz que mejore el rendimiento escolar, la conducta y la calidad de vida del niño y su familia.