neuropsicologia y prematuridad gijón

Prematuridad y oído

“Prematuridad y oído”

prematuridad y bajo pesoExiste un riesgo de pérdida auditiva 20 veces mayor en bebés que nacen prematuramente respecto de los bebés que nacen a término y con un peso adecuado.

La estancia de los bebés en la unidad de cuidados intensivos aumenta el riesgo de pérdida auditiva tanto neurosensorial como conductiva. Por lo tanto, se recomienda que a todos los recién nacidos pretérmino, y en especial a los que pesaron menos de 2.000 grs, que se les realice un examen de audición antes del alta. Los bebés con bajo peso al nacer corren el riesgo de sufrir una pérdida auditiva parcial o total y aproximadamente del 2% al 3% de ellos sufren de este problema.

El bajo peso al nacer es un importante factor de riesgo para padecer hipoacusia. Igualmente, el hecho de haber estado expuesto a fármacos ototóxicos, infecciones, hipoxia, isquemia, aumento de bilirrubina, etc, son factores de riesgo para esta condición.

La hipoacusia neurosensorial media y/o leve (25 dB a 59 dB) puede conducir a un retraso en el desarrollo del habla y el lenguaje con una incidencia del 6% al 8% de los lactantes con bajo peso al nacer. Existe una alta prevalencia de otitis crónica con afectación del oído medio y pérdida auditiva conductiva en prematuros con bajo peso. Esto podría deberse a una disfunción de la trompa de Eustaquio, de la cabeza dolicocefálica, a una hipotonía muscular y a la intubación prolongada en cuidados intensivos. En los lactantes con muy bajo peso al nacer, el nivel de bilirrubina sérica debe mantenerse por debajo de 14 mg / dL, a efectos de prevenir una parálisis cerebral y una pérdida auditiva neurosensorial. Además, la evidencia muestra que el aumento de la presión arterial pulmonar, independientemente del peso al nacer, es un factor de riesgo para desarrollar una discapacidad auditiva.

 

 

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